La toma de decisiones importantes es algo que suele provocar tensión, dado que queremos escoger la opción más acertada y por tanto, tenemos miedo a equivocarnos. De ahí que podamos sentir en nuestro cuerpo los síntomas de la duda, del estrés o la indecisión.

Últimamente, en varias conversaciones he escuchado algo similar a:                               

miedo

  • Me gustaría cambiar de empleo pero tengo miedo a que en un futuro…..
  • No lo tengo claro pero necesito decidirme por si alguien se me avanza….

Estas expresiones son muy comunes y detrás de ellas, está presente el MIEDO, el miedo a perder dinero, oportunidad, estatus …. ¿Te resultan familiares?

A mi si, y de hecho, te cuento cómo llegué a tomar una importante decisión dejando el miedo atrás. Fue duro, todavía recuerdo las noches de insomnio y las constantes dudas.

Tenemos que remontarnos años atrás, cuando me encontraba en una situación de búsqueda de empleo en un momento en el que empezaba la crisis económica.  Me seleccionaron para un puesto que supuestamente estaba alineado a lo que estaba buscando en aquel momento. Mientras, de manera inconsciente admiraba a las personas que emprendían y eran capaces de crear una profesión adaptada a su estilo de vida. Cuando me comunicaron que teníamos que ultimar detalles y firmar el contrato, me di cuenta de que el miedo a no encontrar otra oportunidad era lo que me llevaba a querer y aceptar aquella posición. Después de días de negociación, de insomnio y nervios, rechacé la oferta.

Ese fue el momento en el que hice una apuesta personal muy clara y me PERMITÍ empezar a forjar mi futuro de entonces. Mi actual presente. 

saltar al vacio Trabajar desde mi pasión, ayudando a personas que se encuentran estancadas, insatisfechas, bloqueadas  y que buscan algo más de la vida y de su profesión, a sentirse bien con ellas mismas, más seguras, libres y capaces de liderar su vida personal y profesional. De hecho, sin saberlo entonces, empecé a moverme para diseñar la vida de la que disfruto hoy.

No ha sido fácil, en absoluto, y te garantizo que durante 1 año tuve que aprender a decir “NO” a todas las tentaciones que me iban surgiendo en forma de “oportunidad laboral”. La vida me puso a prueba y tuve que ser perseverante y coherente con la decisión que había tomado.

No te negaré que en momentos posteriores, he llegado a preguntarme si había hecho bien. Ahora tengo la certeza de que sí. De que cuando eres valiente en las decisiones que tomas y eres coherente contigo mismo, obtienes más de la vida. Como digo, la vida premia a los valientes.

Por eso te pregunto, quién determina tus decisiones, ¿el miedo a perder dinero, oportunidades, estatus… o la motivación por algo nuevo? Te animo a que tomes decisiones en las que tenga cabida la intuición, ya que son las que surgen de tu brújula interna.

Como dijo el gran Nelson Mandela:

“Aprendí que la valentía no es la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre el miedo. El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo.”

Y, ¿Cómo podemos conquistar el miedo?

Como dice Pilar Jericó, autora de NoMiedopodemos seguir varios pasos para evitar que el miedo nos paralice:

1. Reconocer que tenemos miedo. Aceptarlo. No es una debilidad reconocerlo, al contrario, nos va ayudar a trascenderlo.

2. Identificar a qué tenemos miedo. Este punto puede costar. Se trata de ver la doble cara de la moneda. Si tenemos claro, qué nos motiva, cuáles son nuestros objetivos, qué es lo que queremos, justamente eso es lo que tendremos miedo de perder (libertad, dinero, tranquilidad…).

3. Mirar al miedo a la cara y hacerlo concreto. Nuestro peor enemigo siempre es nuestra propia cabeza. Nosotros somos capaces de imaginar cosas mucho peores que la realidad.
Por tanto, lo mejor es que ante una amenaza pongamos sobre el papel las posibles consecuencias. Imagina que te quedas sin trabajo, ¿cuántos meses de paro te corresponden? ¿tienes dinero ahorrado? ¿tienes contactos? ¿cuál es tu empleabilidad?, etc.

4. En definitiva, para superar los miedos lo mejor es centrarnos en nuestra motivación, aquella que nos empuja a seguir adelante a pesar de los riesgos. Y pasar a la acción. Cuando eres consciente del miedo y actúas a pesar de éste es cuando lo has conquistado.

“No podrás nadar hacia nuevos horizontes si no tienes el valor de perder de vista la costa”. William Faulkner 

Qué me dices, ¿cuán dispuesto estás a arriesgar y apostar por ti?

Sobre mí:

Soy psicóloga y Coach profesional certificada por ICF. Trabajo con profesionales y empresarios que quieren desarrollar su autoliderazgo para impulsar su carrera o su negocio, consiguiendo nuevos retos profesionales y mejorar su bienestar personal. Colaboro con organizaciones y asociaciones empresariales realizando formación y eventos para el desarrollo del potencial humano.