Mucho se ha escrito sobre auto-liderazgo, y es tan amplia la palabra que da pie a un sinfín de connotaciones y significados.

¿Qué es para ti el liderazgo?

Tu respuesta tiene que ver con un ¿cargo de responsabilidad profesional y un equipo?  Estás en lo cierto… aunque no del todo.

Generalmente se atribuye el liderazgo a un tema profesional, que evidentemente así es, aunque bajo mi punto de vista, el liderazgo es mucho más que una habilidad directiva.

Para mí el liderazgo es una potencialidad que todos tenemos. Yo abogo que todos somos líderes y está muy relacionado con la capacidad de asumir la responsabilidad y autonomía en la toma de decisiones. Asumir todas las consecuencias de nuestras acciones. Simplemente SER quien tú eres.

Toda persona tiene una gran responsabilidad ante sí misma. La de liderar su propia vida.

Para mi auto-liderazgo es actitud, proactividad, compromiso, responsabilidad. Es tomar las riendas de tu propia vida.

En este sentido, una buena herramienta es la que se suele utilizar en las primeras etapas de un proceso de coaching, la rueda de la vida. Este ejercicio trata de identificar el nivel de satisfacción actual en los distintos ámbitos de la vida. Es una “foto instantánea” sobre cómo estás viviendo las distintas áreas, cuyo objetivo final es preguntarte ¿Cómo te gustaría liderar cada ámbito de tu vida? ¿Qué ya tienes? ¿Y qué falta?rueda-de-la-vida

Te invito a poder hacer el ejercicio, ya que suele ser muy interesante.

Ello te acerca a tu visión, a tu vida ideal. A aquella que puedes conseguir si te comprometes contigo al 100%. Yo sólo conozco una forma de poder llegar:

Convirtiéndote en tu mejor versión.

El liderazgo tiene mucho que ver con la actitud que asumes ante la vida. Ante tu profesión. Ante tu salud. Ante tu familia…

Aprovecho para explicar mi experiencia personal relacionada con lo que estoy comentando.

Hace años, tenía una vida aparentemente cómoda (puesto de responsabilidad y bien aceptado a nivel social, un salario digno, vivía en la preciosa ciudad de Barcelona, en un bonito barrio…) me sentía a gusto con muchos aspectos, y había otros que me generaban cierta frustración. Durante un tiempo me invadió una sensación de impotencia al pensar que no podía cambiar la situación. Algo tan insignificante como cambiar de piso, en aquel momento podía ser un drama.

Todavía recuerdo el día y cómo tomé la decisión de cambiar. De poner fin a aquella situación de asfixia. De manera clara, y a la vez, no racional,  tenía la certeza de que me gustaría mudarme con mi familia a un lugar fuera de Barcelona, delante del mar.

Fue muy curioso para mí y debo decir que también novedoso en aquel momento, sentir esta certeza, algo que se escapaba de lo racional, ya que no tenía una respuesta convincente a la lógica convencional, de decir “me mudo porque tengo trabajo en tal sitio, porque la familia está cerca…etc.” En mi caso, fue, me mudo porque me gusta esa zona y quiero ir hacia allí, con total libertad. Esto es lo que descolocaba a la gente y no te negaré que a mí misma también.

Fue maravilloso experimentar mi fuerza interior, había algo, que me hacía mover en la dirección indicada. Y lo que tengo claro es que si la sigues llegas a tu objetivo. En pocas semanas pudimos materializar algo a lo que llevábamos años dándole vueltas. Me enorgullece pensar que he sido capaz de realizar un cambio tan grande para aquel momento, cuya realidad supera cualquier sueño que hubiese podido tener entonces.playa

En primer lugar fue el cambio de residencia, vivir delante del mar, algo que pensaba que estaba reservado para unos pocos privilegiados, después fue apostar por mi emprendimiento, involucrarme en nuevos proyectos y ahora es cuando veo la solidez de todos los pasos dados anteriormente. Y puedo garantizarte que mientras los daba, no tenía del todo claro hacia dónde me llevaban.

Por eso, mi recomendación para hacer aflorar tu auto-liderazgo y empezar a vivir la vida que quieres y mereces es:

Escúchate, abre tu corazón, deja de ser tan racional, sigue tu intuición, atrévete, da el primer paso, aproxímate a aquello que crees que va a hacerte feliz, y verás cómo vas dando sentido a todo aquello que estás haciendo aunque a veces tengas la sensación de que sea una locura.

Aprende, fórmate, invierte en mentores, personas que ya están donde a ti te gustaría estar. Este punto ha sido clave para mi desarrollo tanto personal como profesional.

“Cuando estás subiendo por una montaña te sientes frustrado cuando miras hacia arriba y ves todo lo que te falta. En vez de mirar hacia abajo y ver todo lo que has avanzado”

Permítete unos minutos para valorar, tomar conciencia de todos los pasos que llevas dados y todo el camino que has recorrido. Concédele importancia a todo lo vivido hasta ahora, y permítete crear tu nueva realidad.

Eso sí, para poder vivir como quieres, tienes que trabajar en tu mentalidad, abrirla, cuestionar paradigmas, cambiar, modificar actitudes, hábitos, y dejar ir lo conocido, aquello que ya no te sirve para avanzar.

Como suelo decir, ir dando pequeños pasos es lo que te permitirá llegar a grandes cambios.

Qué me dices, ¿En qué parte del camino te encuentras? No dudes en dejar tu comentario y compartir el artículo si crees que puede resultar inspirador a otras personas.

 

Sobre mí:

Soy psicóloga y Coach profesional certificada por ICF. Trabajo con profesionales y empresarios que quieren desarrollar su autoliderazgo para impulsar su carrera o su negocio, consiguiendo nuevos retos profesionales y mejorar su bienestar personal. Colaboro con organizaciones y asociaciones empresariales realizando formación y eventos para el desarrollo del potencial humano.