El hecho de tomar decisiones acertadas, es un punto que suele provocar cierto estrés, notando sus síntomas en nuestro cuerpo, en forma de insomnio, tensión, etc.  El miedo a equivocarnos suele estar presente y justo este punto es el que suele hacernos sentir indecisos.

Ahora te planteo, ¿Qué procedimiento sigues a la hora de tomar decisiones? Es probable que ahora mismo pienses que ninguno. Si bien, es posible que no te hayas dado cuenta, pero que, de forma inconsciente sigas un mismo proceso en tu toma de decisiones.

Este es un punto que trabajé con un cliente hace poco y fue muy revelador, darse cuenta de qué “fórmula” si podemos llamarlo así, suele utilizar las veces que ha tomado decisiones de las cuales está convencido, para poder replicarla cuando lo crea necesario.

Si te apetece experimentar este punto, empieza a detectar las distintas fases por las que pasas hasta que tomas una decisión. Es importante que te bases en decisiones de las que te sientas satisfecho: Elección

Elabora tu procedimiento:

Fase 1: ¿Cuál es el punto de partida?

Fase 2: ¿Cómo estás?¿qué sientes en tu cuerpo?

Fase 3: ¿Qué opciones estás valorando?

Fase 4: ¿Qué sueles hacer y cuánto tiempo inviertes meditando las distintas alternativas?

Fase 5: ¿Qué suele darse para que escojas una de ellas?¿Qué te ha ayudado otras veces a discriminar?

Fase 6: ¿Qué haces después…..?

Fase 7: ¿Y después….?

Fase 8:……

…… y así sucesivamente, hasta que completes el ciclo.

Realizar este ejercicio es interesante, ya que ante decisiones que pueden costarte, puedes utilizar la metodología que otras veces te haya funcionado. Insisto en que éste, es un tema muy personal por lo que cada uno necesita pensar en su propio proceso. Aquí no estoy hablando de una fórmula que sirva para todo el mundo.

¿A qué le dices SI y a qué NO?

Muchas veces nos olvidamos, de que detrás de cualquier decisión, siempre hay algo por lo que estamos apostando y por tanto, diciendo SI y algo, a lo que le decimos NO. Y esto, siempre es así. Por ejemplo, si acepto un puesto de trabajo en el extranjero, puedo estar diciendo SI a vivir una nueva experiencia,…., y le estoy diciendo que NO a un contacto cercano con mi familia, por ejemplo.

Siempre que decidimos, estamos aceptando algo e involuntariamente estamos rechazando otra cosa. Por poner un ejemplo, a nivel profesional, todo el tiempo que invierto en una tarea, dejo de invertirlo en otra. Así de simple.

Tus decisiones, ¿Te acercan o alejan de tu objetivo?

Otro punto a tener en cuenta en tus decisiones, es detectar si éstas te acercan o te alejan de tus objetivos. Por ejemplo, si uno de mis objetivos, es aumentar mi productividad personal para ser más eficiente, durante el día tendré que estar atenta a las tareas en las que invierto mi tiempo, preguntándome si cualquier cosa de las que hago, me acerca a ser más productiva, o en cambio, me aleja. Darme cuenta de ello, va a permitirme tomar decisiones encaminadas hacia mi objetivo.

Ahora es tu momento,

Te invito a poner a prueba estos conceptos:

-Define tu fórmula personal para tomar decisiones

– Sé consciente a qué estás diciendo SI y a qué NO.

– Plantéate si esta decisión te acerca o te aleja de tu objetivo.

No dudes en compartir tu experiencia abajo en los comentarios, y si prefieres contactar conmigo personalmente, puedes hacerlo desde aquí.

Foto de Alfonsina Blyde

Sobre mí:

Soy psicóloga y Coach profesional certificada por ICF. Trabajo con profesionales y empresarios que quieren desarrollar su autoliderazgo para impulsar su carrera o su negocio, consiguiendo nuevos retos profesionales y mejorar su bienestar personal. Colaboro con organizaciones y asociaciones empresariales realizando formación y eventos para el desarrollo del potencial humano.